Rotary&Line nace de dos amigos, Pepe y Mario, incluso antes de que llegara el RX-8: Mario todavía tenía un Toledo y quería comprarse un RX-8. Y se lo compró.
Los dos veníamos de otros clubes, pero nos faltaba algo. O eran muy pasotas o muy estrictos, y ninguno seguía de verdad nuestra forma de entender los coches. Así que decidimos montar nuestro propio club, para quienes compartieran esa filosofía.
Empezó siendo algo pequeño y crece despacio, y no nos preocupa. Como buen club, lo que buscamos es que quien esté con nosotros comparta de verdad nuestra filosofía. Tiene que ser gente cercana: no puede entrar cualquiera.
Hoy el club ya está asentado y es cerrado. Lo formamos gente que se conoce y se tiene mucha confianza, y es muy raro que alguien entre. Pero sí queremos compartir con todo el mundo lo que el club significa para nosotros.
Somos un grupo de amigos con una misma filosofía y pasión por los coches, que disfruta de ir a eventos juntos y de este mundillo de corazón. Ahora que tenemos una base, tenemos muchos proyectos en mente, con los coches y como club, y queremos enseñarlos. De ahí nuestras redes sociales y nuestras aplicaciones.